Agua

El dolor me irradia ahora al brazo derecho, la espina dorsal y la zona lumbar. Eso supone un 65% de mi cuerpo. Constante. Perfecta, absoluta, certeramente constante. He pasado la mañana dando paseos hasta la fuente para poder sobrellevarlo. No logro manejar bien el ratón, ni el teclado, así que apenas puedo trabajar. Mañana por la mañana pediré la baja. Intentaba evitarlo. Sé que no será lo mejor del mundo pasarme las 24 horas del día metido en mi habitación. Sobre todo ahora que apenas puedo dormir más de diez minutos seguidos. Sigo callando y disimulando ante las personas de mi entorno. Ojalá pudiera llamarle en este momento sólo para llorar y contarle que me duele. Ojalá. Y ojalá no acabara de escribir ese pensamiento, absurdo e inútil, que no me sirve para nada y encima me hunde el ánimo.

No sé. No sé qué más decir. No veo salida.