Agua. Y nada más.

Dolor desde hace dos días. Dolor que no me deja dormir. Dolor constante y dulce desde el interior del hueso. Quiero tener a alguien a quién contárselo. Quiero decirle a alguien que no soporto más el dolor y que todo esto es injusto. Que estoy cansado de que sea tan difícil tirar hacia delante, y tan fácil dejarme arrastrar hacia atrás. Quiero dar un puñetazo en la mesa y llorar y autocompaderme, como hacen todos a mi alrededor. Quiero dejar de hacerme el fuerte, y el gracioso y hundirme, como el resto del mundo, en mi propia mierda.