Acelgas, Acelgas y Acelgas, porque estaban muy buenas y he "tripetido".

Hoy hemos colaborado como extras para una película que estaban grabando en Audiovisuales. Es la segunda vez que me lo piden. En la primera, hice de cliente que robaba un jamón de pato en el supermercado. Hoy he hecho de imbécil que coge una caja del suelo en plan allavoy y se joroba ocho vértebras lumbares (definitivamente, tengo que plantearme lo de ir mejor peinado al trabajo). El arándano de prácticas ha hecho de chico listo que coge la caja doblando las rodillas y permanece inmune a la lumbalgia. No me sorprende. Todos los polos de rayitas abrochados hasta el cuello terminan teniendo su recompensa a la derecha de dios padre.
A pesar de que he aplicado la más depurada técnica de Stanislavsky para poner cara de uyquedañopordios, me han hecho repetir la toma ocho veces porque no se me veían los vaqueros con la pantalla azul de fondo. Al final, he tenido que ponerme un mono de trabajo, gracias lo cual (y gracias a Stanislavsky también) mi aspecto de imbécil cogedor de cajas allavoy ha mejorado considerablemente. No obstante, por si eso no fuera suficiente, lo he redondeado cuando he pedido permiso para hacer pis, y he vuelto a los cinco segundos al plató preguntando: "perdone... ¿en estos monos por dónde se saca?"

No te rías. Juro por dios que aquello no tenía bujerillo por donde asomarla. Lo juro. De hecho... mañana me fijaré bien en el de mantenimiento. Estoy convencido que junto al manojo de llaves, lleva una bolsita con pitorro, como los astronautas.