He pasado la mañana con P. sentado sobre su cama de hospital, comiendo calippos, hasta que la lengua se nos ha puesto verde. Estaba contento porque había logrado piratear señal con el portátil para leerme. Se acuerda perfectamente de Azîm y de sus ojos terribles, pero apenas recuerda a Maruk. Me ha dicho que siempre creyó que mi interés por Azîm era sexual. Yo le he contestado que me parecía una chorrada, teniendo en cuenta que Azîm no era más que un chulo barato, y él ha dicho: "Bueno, un poco chulo sí. Pero sólo hacía lo que quería hacer todo el mundo." Yo he preguntado: "¿Y qué quería hacer todo el mundo?", y me ha respondido: "No sé. Besarte y pegarte. O pegarte y besarte. Yo que sé. Es algo raro que tienes en los ojos. Siempre apetece hacer eso contigo..." Luego, cuando ha sido consciente de mi expresión de oveja-atropellada-por-camión, ha añadido: "Pero a mí no ¿eh? digo a los demás. Que yo soy tu amigo, tío..."

No voy a poder dormir pensando en eso. Pegarme y besarme. Besarme y pegarme. Pues menuda mierda...