Kilos de basura de colorines

Le he prometido a Teo que dejaría abiertos los comentarios durante 24 h. Bien. Abiertos están. De todas formas, hoy tampoco tengo demasiadas ganas ni fuerzas para rebatir sus teorías sobre la libertad de expresión. Llevo todo el día subiéndome por las paredes. La desesperación del que espera. Sigo queriendo autodestruirme. Apretar un botón y bumbarrabúm. Pero como no tengo botones a la vista que me saquen del apuro, me dedico a otro tipo de autodestrucciones. Cheetos... patatas paja... gominolas... chocolate blanco... cortezas plastiqueras... tequila con cocacola... Creo que hoy he tragado de todo menos comida. Y no reviento. Impresionante. Todo yo soy una pura caja negra.

No dejo de juguetear con el amuleto de mi cuello. La cruz del caos. Me lo regalo él. Los amuletos de protección que se regalan por amor deberían funcionar siempre.