Luna de lobos, de locos, de Arieles, de Becarios...

¿Has visto? soy Nepomuk otra vez. Le decía antes a una emailamiga que de aquí a la bipolaridad había un paso de ratón. Con tanta subida y bajada ya empiezo a tener complejo de cóctel ibicenco. Eso sí. Reconocerás que conmigo lo de aburrirse es misión imposible. Venga... no me digas que nunca has estado con una de esas personas estables y lineales de las que sabes lo que van a decir antes de que abran la boca. Y no me digas que no te han resultado apaciblemente aburridas. Piénsalo y aplícalo a mí. ¿Tienes alguna puñetera idea de cómo voy a amanecer mañana? ¿de lo que te diré? ¿de la siguiente idea peregrina que se me habrá ocurrido? ¿de que humor estaré? pues eso. Lo dicho. Purita aventura. Conmigo te haces un poco más viejo.
Además está la luna llena. Y el gato tuerto pelirrojo abandonado que no puedo adoptar porque ya serían cuatro gatos y eso me coloca en estadio 2 del síndrome del arca de Noé (estadio al cual no pienso llegar hasta que no cumpla 65 años y empiece a llevar pantalones de chándal con mocasines y a beber vino del cartón). Todas esas cosas me desestabilizan. La luna llena, el gato tuerto y mi becario. Mi becario más que nada. Siento irrefrenables deseos de matarle. De meterle en la trituradora de papel y servirle con tagliatelle bolognesa. Y no quiero tener esos pensamientos, en serio que no. Porque creo en la ley de compensación del universo y estoy convencido de que todo pensamiento o acto chungo que cometemos nos es devuelto multiplicado por dos, pero es que... es que... no puedo explicarte lo que es trabajar con él. En serio, no puedo. Pero para que te acerques a la idea... imagina por un momento que tuvieras que enseñarle la entropía de Von Neumann en mecánica cuántica a la gallina caponata. ¿Lo tienes? ¿sí? Pues eso mismo soy yo intentando hacerle entender al becario que la manzanita de la pantalla del mac es sólo un adorno y no pasará nada aunque la pulse dieciocho veces.

Y eso cada día de la última semana. Y eso cada principio y cada fin de jornada de cada día de la última semana. Y eso por poner sólo un ejemplo entre los miles de cada jornada de cada día de la última semana.