Noche de magia y Tanagel

Llevo todo el día de hoy con el estómago hecho un higo. Como si en mi bajo vientre se estuviera librando la guerra de los cien años. Es el castigo de mi kharma chungo, por haberme choteado del becario y su barabumben. Bueno... el kharma chungo y quizá los seis trozos de roscón con nata que me zampé anoche, después de soltar mi famosa frase de todos los años: "A mí es que con nata me empalaga mucho..."

Allá va mi carta de Reyes Magos:
1. Quiero un gato naranja.
2. Quiero una caja de responsabilidad para terminar el libro antes de que el roscón me mate.
3. Quiero a un Jota vestido sólo con vaqueros y una bolsita de marihuana entre los dientes.
4. Quiero que la marihuana sea white window y el vaquero de botones.
5. Quiero que los próximos diarios en gris no se me claven en ningún sitio.
6. Quiero un minidarvader de cuerda que he visto en una tienda de chorradas para subnormales como yo.
7. Quiero ocho horas de sexo con Asia Argento (total... por pedir...).
8. Quiero que María se emborrache conmigo y brinde por Los Ramones y las remolachas.
9. Quiero alcanzar la inmortalidad a base de no morirme, como Woody Allen.
10. Quiero que me pongan al Teo como estaba antes. Con su mala hostia, su ketejodan y sus doc martens.

Bueno, y ahora me voy a comer roscón. Pero poquito, que a mí con nata me empalaga mucho.