Mini-ay...

Me cansa twitter. La libertad de opinión es un arma de doble filo. Sirve para averiguar, indagar, aprender, denunciar... y también sirve para comerte toda la mierda que puedan esparcir las personas que han nacido para cerrar el pico más allá de su barra de bar. Machistas renacidos, periodistas de billetero, políticos inconcebibles, beatos de medio seso, violentos de tecla enter, defensores provida que nisiquiera saben exactamente lo que supone el calificativo que se adjudican... Es muy cansado. Como meter la cabeza en un cubo de cangrejos. Aprecio mucho a la gente con la que me intercomunico, pero me canso de leer cosas espantosas y opiniones terribles de otras mentes absurdas que se sienten mesías, iluminados por lo que toman como un foco de escenario, y no es más que la suma de 1000 culos de luciérnaga. Me puse twitter para comunicarme con Karlos y hacer el gamberro cuando tenía guardia. Ahora cada día le digo que lo voy a quitar y cada día él me dice: "déjalo ahí y no entres, así no haces ni una cosa, ni la otra." Qué puñeta. No sé por qué siempre tiene que tener más lógica que yo, el jodío. Debe ser su ingeniería. Como yo estudié filosofía, solo sirvo para encadenar 325.864 preguntas sin llegar a ninguna conclusión. Mierda... necesito que vuelva de Suiza y me haga mimos estúpidos. Sigo sin poder mover medio cuerpo, en un nudo de dolor. Cuando los dolores se quedan, los Karlos no deberían irse.

Acabo de estornudar. Ha sido un segundo estupendo para hacer un recuento de estrellas girando ante mis ojos.