Los tres mosqueteros

Hemos ido a hablar con los padres del niño raro. Los dos. He tenido la precaución de quitarme antes las zapatillas con luz y de dejar el monopatín en casa, pero he llevado mis típicos pelos imposibles. No me ha quedado otra. Esta mañana he tenido dos exámenes en dos puntas opuestas de la ciudad, con un intervalo de 1 hora. He tenido que correr, patinar y casi volar para llegar a tiempo al segundo. Y como mis greñas tienen autodeterminación propia, lo de volar bajo la sudadera de 35ºC que teníamos de temperatura pues... no le sienta muy bien. Ahora mismo me estoy viendo reflejado en la vitrina que hay al lado y parezco un muppet rastafari. Justamente el mismo muppet rastafari que ha ido a decirle a unos padres que su hijo de diez años iba a estar muy seguro con nosotros y con nuestros 550 perrosgatosloroschinchillasratones.

Luego todo ha ido bien. Porque estaba Jon. Jon, el poderoso. Jon, el firme. Jon, el sensato. Jon, el superhéroe. Jon, al que confiarías sin dudar a tus nueve hijas vírgenes. Jon, el espartano (ah-uh). Hemos tomado un café en un jardín coquetuelo, recontraordenado y megacolocado (no como el nuestro que es tan caótico como su tribu) y los padres del niño rarito nº 1 han dicho que sí, que estupendo, que qué bien se lo pasarán y que qué majo es Pedro (síntoma inequívoco de que mucho no lo han tratado). Genial. Pedro se llevará a su amigo raro nº 1 una semana de vacaciones con nosotros. Es verdad que se lo van a pasar muy bien.

Apéndice-Aclaración sobre los dos niños raros: Son vecinos de la colonia. En el último mes se han hecho inseparables de Pedro. Los dos son clónicos e igual de raritos. Gorditos. Con gafitas. Repeinados. Seriecitos. Callados. Silenciosos (más que caminar se deslizan). Amantes del ajedrez, de las damas, del Risk , de la luna, de los astronautas, de los cohetes... Uno con afarato denftal. Otro con asma. Los dos carne de ingeniería. No sé cuál. Pero de alguna. Los dos formalitos. Los dos un poquito asperger (aunque sin diagnosticar, que sepamos). En fin. Que cuando crees que eres un ser único y extraño en el centro del universo y que estás condenado a vagar solo en este mundo, va la vida y te sorprende ¿ves?

Aún así, es verdad que me recuerdan mucho, mucho, mucho a alguien.