Leches

Hemos tenido fiesta de lunes en Madrid. Por eso los tres días de ausencia de contarte cosas y por eso mi empanamiento de marteslunes. Encima me han prohibido la leche de vaca después de mi último (y disparado) análisis de colesterol y he tenido que cambiar el café de la mañana por un té. Jon me toca los cojones habitualmente diciéndome que "el té para desayunar es para ingleses y mariquitas", pero la verdad es que visto lo visto, voy a tener que abrazarlo como verdad absoluta porque mi primer día de sustitución de té por café, ha sido una mierda de somnolencia y cansancio. Y ni siquiera hemos cruzado el mediodía. Tengo que inventarme algo para mañana. Ya lo he intentando con la leche de almendras, pero el brik vale un pastizal y la crema deja un rastro de poso al beber que raspa la garganta y te deja carraspeando como si fueras un masticador de tabaco turco. A la soja ni me acerco, así que... ¿qué me queda? pues la de arroz. O la de avena. O la de su puta madre. No entiendo que sea tan estúpidamente caro todo esto de beber leche vegetal. ¿Cómo demonios harán los veganos para poder desayunar toda la semana sin tener que vender a su madre a los bereberes? Porque vale que las almendras se pagan como cojoncillos de unicornio, pero ¿y el arroz y la avena? ¿también tienen que suponer 3€ por cada litro de aguachirli que les saques?

Ya sé lo que estás pensando. Que te importan dos puñetas mis leches, mis desayunos y mis colesteroles. Y que me beba el café solo y deje de dar el coñazo. Pues no. No puedo. Imposible. El café solo para desayunar solo lo toman los que no son ni ingleses, ni mariquitas.

Creo que debería pedirle consejo a mi cuñada vegana. Ya te contaré cómo me va. Supongo que mal, porque es más que probable que me conteste pasándome algún tratado de 500 páginas sobre cómo hacer tu propia leche de algarroba o algo así. Mucho me temo que ella, además de vegana y hippy, tiende a estar como un cencerro día sí y día también.