Tormentas chinas

He hecho algo a mi compañero gallego y no sé el qué. Lleva todo el día enfurruñado, silencioso (o más silencioso) y con cara de loco (o más loco). Hace un rato le he preguntado si se encontraba mal, porque le veía raro y me ha dicho "pues contigo es con quien más normal soy..." y me ha dejado con cara de paisaje. A saber qué pasa por su cabeza. Puede ser que le haya rodeado por el lado izquierdo, o que le haya desplazado 2 cm. el vaso de los lápices. Puede ser hasta que me haya oído decir que no me gusta la coliflor. Tiene un TOC considerable, y un complejo de persecución permanente. Se merecería toda mi tesis él solito. Me tiene en un permanente equilibrio entre la piedad y las ganas de pegarle con la grapadora entre las orejas. Pero como hoy es mi último miércoles antes de las vacaciones, por ahora gana la piedad. Cuando vuelva, probablemente ya haya tomado ventaja la grapadora.

Ayer fuimos a la función de María y la vimos hacer de tormenta. El disfraz improvisado que montamos Simón, Pedro y yo, resistió enterito los envites como un campeón y quedó de lo más visual. Los he reclutado para que me ayuden con el escenario y los trajes de la función de este sábado. Pensaba que me mandarían a cagar a Murcia, pero algún tipo de espíritu de tribu se ha debido apoderar de ellos, porque los dos aceptaron con mucho entusiasmo. Cuando tengan brillibrilli y pintura hasta en el culo, supongo que ya les tocará decirme que la próxima vez me lleve a mi santa madre. No sé. Ya veremos. Por ahora les agradezco infinito la ayuda. A TODO EL QUE QUIERA VENIR le agradezco infinito la ayuda. Vamos... los perros se libran porque no tienen pulgares, que si no...

Jon ha hecho unas 458.967.512 fotos de María atormentando niños-árboles. Estoy seguro de que solo con la electricidad que gastó en flash, hubiera podido iluminar tranquilamente a un país pequeñito. En algunas de las fotos, María sale en unas posturas de lo más extrañas. Como si le estuviera picando algo y no pudiera rascarse. Le he preguntado esta mañana en el desayuno y me ha dicho "ES QUE SOY UNA TORRRMENTA CON KUNFÚS."

Ea. La primera tormenta marcial-oriental de la historia. Chúpate esa, Bruce Lee.