Yo

Último lunes. Read my lips. ULTIMO LUNES. No de mi vida. De mi etapa laboral. El lunes que viene vacaciones. Estoy raro y desubicado al respecto. Como duermo fresquito primaveral y ando estresado vivo con la p**a función de los co**nes, me falta la sensación de verano y prepiscina. Ayer fuimos a comprar una manguera flexible al Leroy Merlin para empezar a refrescar el enlosado de fuera, que en nada volverá a ser un infierno. No lo pensamos muy bien, y cogimos la moto. Tenías que habernos visto a la vuelta, yo de paquete con la manguera por la cabeza y una maceta de cactus en la mano. Parecíamos un híbrido de Pepe Gotera y Otilio con Ángel del infierno. Si llega a pararnos la policía de verdad que no sé cómo hubiéramos podido explicarlo sin que nos diera la risa tonta. Como le tocaba a Jon el bañocamadientespijama de los niños, a media tarde, me tracé todo un planning para pasar la aspiradora por la buhardilla, fregar mi baño (que a esas alturas aún no lo había hecho), hornear unas patatas con bechamel y terminar de dibujar mis chorradas de escenografía para la función del sábado. Lo calculé todo perfectamente para que a las once y media ya hubiera terminado todo, con treinta minutitos de propi para leer un poco en la cama, chafardear con el móvil, tener un poquito de sexo o lo que pudiera surgir para terminar de coger el sueño. 

Y entonces pensé "coño... antes de empezar voy a ponerme un capitulito de Orange is the New Black en el Yomvi. Solo uno y ya la semana entrante me veo el resto." Debían ser... cerca de las seis y media de la tarde. 

A las dos de la madrugada me acosté. Con los 12 capítulos vistos y zampados. Algunos dos veces por exceso de entusiasmo. Ni aspiradora, ni patatas, ni dibujos, ni pollas.  Solo un YO enorme sentándome encima del tablero y jodiendo la partida, como siempre. 

Bienaventurados los dispersos porque ellos poseerán la tierra. Algún día. 

Uno en el que no pongan nada divertido en la tele.