Día 9, y ya quedan menos por delante que por detrás

Ayer estuvimos viendo las Cuevas del Águila. La idea no era esa. La idea era ver el monasterio de Arenas de San Pedro, pero sucedió que al pasar la nepojoneta por un cruce había un cartel que ponía "Cuevas del Águila" y empezamos a corear todos ALASCUEVAS-ALASCUEVAS-ALASCUEVAS, en plan tribu del pleistoceno perseguida por bestias asesinas, así que Jon no tuvo otra que coger el desvío y llevarnos a las Cuevas del Águila. Llegamos los ultimitos para el cierre, así que las vimos solitos con el guía. Bajamos la friolera de 50 metros bajo tierra y fue ESPECTACULAR. De verdad. Una maravilla geológica de formas, colores, aguas y silencios. Absolutamente impresionante. Simón le preguntó al guía si allí abajo no había bichos, y el guía le explicó que lo único vivo allí abajo, aparte de nosotros, era el líquen que crecía alrededor de los focos de luz, debido a las esporas que llevaban los visitantes en las ropas. Pedro se quedó muy impresionado. Esta mañana, cuando he bajado a desayunar (yo siempre bajo casi con el vermut porque soy de natural dejadmesolo por las mañanas) le he encontrado en bañador, consultando en mi ordenador sobre musgos, cuevas y líquenes. Pedro es la caña. Cada día encuentra un nuevo tema apasionante para descubrir. Me produce cierta angustia pensar que antes de dar con nosotros era un niño aislado en su silencio y su mutismo absoluto, sin ningun nexo con el mundo que le rodeaba. Porque te lo digo de verdad... es una mente absolutamente hambrienta. Estoy convencido de que hará grandes cosas con su vida.

Yo no haré grandes cosas con mi vida. Creo que ni siquiera pequeñas. Pero sí he decidido empezar a dibujar a María en series de viñetas cortas, una por semana. Creo que incluso abriré un blog solo para eso. María merece la pena. De verdad que estos días salgo con ella a temita por día.

Hoy vienen Jokin, Gus y el nuevo perro salchichón. Alegría, alegría y Pan de Madagascar.

N. del A.: La paella fue bastante bien. Estuve lo suficientemente borracho como para que pasara con más gloria que pena. Viva el vino y las mujeres.