Lux

Venga, uno cortito.

Mañana por la noche vamos a subir a Navacerrada a ver la lluvia de Perseidas. Pero no vamos con una mantita y un ratín libre, como el resto de los seres humanos normales que pueblan España, no... Nosotros vamos con Pedro. Eso supone que llevaremos sillas, telescopio, mapas de constelaciones, una grabadora, frontales luminosos, alcohol... (aunque esto último será aportación mía). Ya mi niño walpurgis me ha advertido MUY SERIAMENTE, que no va uno a la lluvia de Perseidas a "hacer bromas" y que si voy, es para tomármelo en serio. Y no. No es coña. Me lo ha dicho tal cual. Le ha faltado añadir al final un "...MALDITO BASTARDO PERROFLAUTA." Pero supongo que eso no lo hará hasta que no me saque tres cabezas (que al paso que va, será pronto).

El fluorescente de la cocina se ha fundido y hasta que no venga Jon no lo puedo cambiar, así que ahora mismo los frontales de luz me están viniendo de coña para terminar de preparar la cena. Tengo una pinta interesante con los pantalones cortos del pijama a ras de culo, las chancletas y el frontal. Parezco el resultado de cruzar a un minion con el Gran Lebowsky. Pero no estoy solo en mi absurdez. A María también le he puesto otro frontal y no para de entrar y salir de la cocina para robar quesitos con el perro, en plan tren expreso bajito de las 21:30h.

A lo mejor te estás preguntando por qué demonios no cojo una escalera y cambio el fluorescente yo ¿verdad? pues sí. Es una buena pregunta.

Una buena pregunta para echarse unas risas.