Ay...

Me he pesado. 5 kg. 400 grs. menos. Casi seis. Mucho peor de lo que me esperaba. Si me costaba lo de intentar ganar los 4 kilos de la muerte esos que me faltaban, imagina lo que me va a costar engordar 10. Va a ser como tirarme todo el año subiendo en una escalera mecánica de bajada. Pero bueno. Da igual. Hoy no quiero pensarlo, porque estoy pasando mi primer día sin droga y está siendo un poco duro, así que mejor sacudir mi maltrecha cabeza y montarme un Scarlett O'Hara: "After all tomorrow is another day." Dentro de dos semanas nos vamos al Halloween de Port Aventura en nuestras últimas minivacaciones. Voy a disfrutarlas a tope, y cuando vuelva, ya pensaré cómo demonios lo hago para volver a ser el que era antes de todo esto. Lo de sufrir antes, sufrir ahora y sufrir después no me parece nada constructivo y desde luego, muy poco inteligente.

Pues lo dicho. Que llevo un día duro. Con dolor que va y viene y un poco (mucho) de dispersión mental. Cuando camino me voy hacia un lado. Empiezo en el pasillo centradito, y para cuando llego al final, ya voy raspando el hombro por toda la pared sssschhhhjjjjjj... Es un achaque nuevo. Superbonito. Pero viene a sustituir a lo de la visión doble, así que al menos voy cambiando una mierda por otra y no tengo que solapar dos a la vez. Seamos optimistas. Ya no soy un tío que ve doble. Ahora soy un tío que ve sencillo y que se escora a la derecha. Mañana probablemente sea un tío que va en línea recta pero sacude una oreja o algo así. Sorprendámonos. Tengo todo un horizonte de gilipolleces neuronales por delante.

Por lo demás, bien. Estoy animado y bastante tranquilo y dibujo mucho. Tonterías y cosas serias. Cosas para mí y cosas para los demás. Le he cogido el gusto a los colorines con la misma intensidad con que María ha cogido el gusto a la letra O. La he borrado hoy de todas las partes posibles de la casa. Hasta de las cabezas de los perros. Ayer debió pasarse todo el puñetero día escribiendo "oes" por el universo. No quiero ni pensar lo que va a ser cuando le enseñen los números. Nuestra casa entera va a ser como uno de esos pasatiempos de colorear por secciones. Vamos a tener numerado hasta el váter.