Previaje

No quiero que el jueves sea el último día escrito. Nos vamos mañana, de amanecida, y aunque me llevo el portátil por si tengo que solucionar algún dibujo, no creo que luego escriba demasiado desde el hotel. Hemos cogido dos habitaciones. En una dormirán los tres chicos y en la otra continua, dormiremos nosotros dos. Lo hacemos en parte para darles independencia de nosotros, aunque siempre hemos procurado que la tuvieran, y en parte también para poder darnos besos sin tener a Pedro mirándonos con ojos de búho. A Pedro aún le llaman mucho la atención los besos entre nosotros. A Simón no tanto y María ya directamente pasa. María es anarquismo y libertad. Es un "vive y deja vivir" de medio metro. Pienso que le irá muy bien habiendo crecido en nuestra tribu. En nuestra tribu la libertad de culto y pensamiento es absoluta. El que entra tiene derecho a vivir a su modo. Tengo el total convencimiento de que los niños sin adoctrinar serán lo único que salve el mundo.

Hoy ha sido un día bonito y tranquilo. Estamos tontorrones y contentos. Nos hemos dado ya tres revolcones y solo son las cinco de la tarde así que parece que nos hubiera picado el bicho del tequiero. Jon lleva viendo deportes desde el viernes por la noche. No sé cómo lo hace pero es así. Entre fútboles, golfs, baloncestos, coches y puñetas, lleva con el usufructo de la televisión grande todo el fin de semana. Aún así, le trinco entre partido y partido para que me muerda. Estoy contento de haber recuperado las ganas cochinas. Soy muy sexual. Lo he sido siempre. No te sorprendas. A lo mejor es ese mi secreto mejor guardado.

También estoy contento de haber recuperado el apetito. Creo que en definitiva, vuelvo a ser yo. El mismo tonto que se pasó ayer dos horas viendo accidentes de montañas rusas. ¿A quién se le ocurre eso a un día de irse a un parque de atracciones? pues a mí. Ahora que ya he recuperado mi yo de dentro, dedicaré todos mis esfuerzos cuando vuelva a recuperar mi yo de fuera. La tercera semana de octubre retomo a mi alumnos de danza. Tengo ideas y ganas. Me falta el cuerpo. Será durito volver a llenar los pantalones y a subir escaleras sin echar el bofe, pero creo lo conseguiré. Ya lo hice otras veces. Solo se trata de volver a caminar sobre pasos anteriores. Lo imposible está hecho solo para los cobardes.

Jon está planificando el viaje a Maldivas. Quiere hacerlo un poco más extenso de lo que había reservado, y añadir a la semana en el resort pijo otra semana de pateo mochilero por Sri Lanka. Vuelve a llamar a amigos y conocidos de nombres imposibles y a enseñarme fotos suyas, despeinado y embarrado allende el culo del mundo diciéndome "mira... mira esto. Aquí hay que ir. Esto te va a encantar". Me emociona que quiera enseñarme sitios donde estuvo y fue feliz. Me parece un vínculo vivo eso de querer compartirlo conmigo. Es como formar parte. Como ser dos en uno solo. Tiene su lado poético.

Intentaré escribir desde Tarragona. Espérame ¿eh?