Querido Jon:

Hoy mi intención era escribirte por la mañana, porque por la mañana me siento ligero y resulto más yo. Pero el día se me ha ido anudando y enredando y no lo he podido terminar hasta hace diez minutos. O semiterminar, porque en realidad he dejado a Ana bañando a María para poder sentarme estos dos minutos a estar contigo. También quería haberte grabado un podcast. Nada nunca me sale como lo planeo, Jon. Creo que las mejores cosas de mi vida sucedieron todas por accidente. Como por ejemplo... mis diarios... el carnet de conducir... los dibujos... tú...

Me duelen mucho los hombros y el cuello, así que supongo que ha sido un día duro. Me han llenado los bolsillos de trabajo por una mierda de implantación de zapatería que no me importaba una puñeta, y no he podido ir a clase. Cuando he dejado el coche en el garaje, me he encontrado con Pedro, que bajaba a buscar pegamento entre tus cajones de herramientas. Parecía cansado. Le he preguntado "¿qué tal?" y me ha dicho "Bien. He sacado un diez en el examen de mates." Lo ha dicho con una especie de cadencia monocorde. Como si no tuviera que importarme demasiado. Y no sé por qué me he recordado con mis doce años y mi padre pasando de las notas que pudiera llevarle, así que tal cual he tirado las llaves del coche en tu banco de cachivaches y le he dicho "Te llevo a dar una vuelta en moto por ese diez, si quieres." Se le han iluminado los ojos. "Sería muy guay."

Claro que iba a ser guay. Eso hago cuando no estás ¿ves? aprovechar que no puedes matarme y hacer tooooodo lo que tú no quieres que haga (insertar aquí sonrisa-guiño-ceja izquierda arriba).

No hemos ido muy lejos. Solo bajar al pueblo y volver a subir a la colonia. Pero anochecía y el azul del cielo apetecía mucho. He calculado nuestras cuatro horas de diferencia contigo y te he imaginado en una noche cerrada de desierto blanco. Muy poético y muy absurdo, porque supongo que donde estarás será en un edificio con 456 luces de neón, pero en fin... ya sabes. Tu ausencia me vuelve cursi. O más cursi.

Te quiero. Volveré mañana. Y ya serán solo diez noches.