T4

Dice Jon que debería estar menos en twitter y más en mi blog. Porque aquí no interactúo y puedo ser más yo, y nadie se enfada conmigo, ni me hago odiar. Jon no cree que yo sea odioso, pero sí cree que no sirvo para interactuar en grupo, porque termino haciendo que la gente se enfade conmigo. Jon dice que soy complicado de entender porque doy una imagen muy, muy cercana, pero en realidad estoy muy, muy lejos y no dejo entrar a nadie, y que eso no es algo sencillo que la gente entienda a la primera. Que cuando se dan de narices con mi muro, sienten rechazo y frustración, y solo tienen la salida de aceptarme así o la salida de odiarme un poco. Jon dice que si eligen la segunda no debo sentirme mal, porque es una reacción bastante más lógica y cómoda que la de aceptarme así.

Jon dice que hago honor a mi nombre, porque me gusta jugar y soy como el duende que por jugar, prende fuego. Y que el mundo de las relaciones humanas no está hecho para prenderle fuego sino para adaptarse, ser cordial, callarse los verdaderos pensamientos, utilizar las normas de convivencia por encima de toda sinceridad, y no arriesgarse.

No me gusta escuchar demasiado a Jon cuando me dice todo esto porque sé que tiene razón. Y escuchar a alguien que tiene razón sí que es no disponer de ninguna salida.

Soy un puto duende de blog y me fabricaron para estar solo. Pero siempre me quedará Jon. Que no fue lógico, ni cómodo, y decidió aceptarme así.

Jon y los gatos.